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Alguna vez usted ha tenido que contratar a un albañil o maestro
constructor para hacer una remodelación en su casa. O para construirla
totalmente. También ha escuchado que por lo general le hacen un
presupuesto que resulta ser un 50% de lo que realmente tendrá que
invertir al final de la obra.
El “experto” o “todólogo” le
dice cuántas fundas de cemento, cantidad de metros de arena, bloques y
varillas debe comprar para arrancar. Comienza la obra y a poco más de
la mitad comienza a decirle que faltarán algunas cosas y así se dobla o
se triplica el presupuesto. Este es el ejemplo común de lo que
sucede a diario en República Dominicana. El empirismo reina en la
mayoría de las construcciones de casas o viviendas particulares, sin
planos y sin cálculos estructurales o de costo. La empresa Cemex Dominicana ofrece algunas recomendaciones sobre el
proceso de construcción, principalmente enfocadas hacia la calidad del
producto. |
Lo primero que habría que preguntarse es: ¿Qué es una
mezcla? Es un producto elaborado con cemento, agregados y agua, que se
mezclan para conseguir un material económico y de construcción
resistente. Para que la mezcla con cemento sea fuerte y duradera
se necesitan materiales limpios y duros; medir bien, tener cuidado en
el manejo y colocación de las mezclas, así como botar las mezclas que
han comenzado a endurecerse. Es un error muy común entre albañiles
dejar mezcla hecha mientras se van a almorzar para luego de un buen
rato volverle a echar agua para ablandarla de nuevo. Esto le quita la
consistencia y efectividad que se necesita. Por este error es que se
ven “cuarteamientos” en las construcciones y en el fraguado o empañete. Consejos La
empresa Cemex recomienda que el cemento que se utilice debe ser lo más
fresco posible, ya que si no es así se podrían formar grumos o
terrones, los cuales merman la calidad de la construcción. Aconseja que
no significa que si se machacan los trozos duros y se vuelve a moler el
material se conseguirá buena calidad. Los expertos no lo recomiendan,
lo ideal es utilizarlo fresco. “El cemento no debe comprarse con más de
dos semanas de anticipación”, señala la empresa en un instructivo que
distribuye en los programas de adiestramiento hacia los maestros
constructores y ferreterías. Una de las variables más importantes
y que en muchas oportunidades no es tomada en cuenta es la calidad de
la arena, su contextura y su presentación. Lo más lógico, establecen
las recomendaciones de Cemex, es que la arena y la grava o gravilla
estén limpias, sin barro, basuras, sales, madera o cualquier otro tipo
de impurezas que puedan interferir en una mezcla compacta, homogénea y
resistente. Es un imperativo para todo buen maestro constructor o
ingeniero utilizar agua limpia, sin barro, basuras, ácidos, grasas y
otras materias ajenas al material. El agua de los ríos y quebradas es
buena, siempre que no esté muy turbia. Si está turbia (sucia) déjela
asentarse y con cuidado vaya sacando el agua que se vaya aclarando. La
recomendación indica que jamás debe utilizarse agua salada porque las
mezclas resultan flojas y de poca resistencia. Lo recomendable es
medir el cemento siempre por funda. Para medir la arena, grava, cal y
agua utilice una cubeta de cinco galones. Cemex parte de que se debe
ser uniforme en el cálculo de la proporción. No se debe medir con pala
no con carretilla. Preparación Atienda bien los pasos
para mezclar los materiales: lo primero es medir la arena y extender en
una capa de espesor uniforme; sobre la arena extendida, vaciar la funda
de cemento y mezclar ambos materiales hasta obtener un color parejo.
Luego hay que volver a extender la mezcla en una capa de espesor
uniforme. Esto es a lo que los albañiles dicen: “Riégala y échale
cemento para que le pongas el agua”. En el proceso hay que medir
la grava y distribuirla sobre la mezcla de arena y cemento. De nuevo se
debe mezclar hasta obtener uniformidad y luego formar un hueco en el
centro de la mezcla y agregar agua, siempre tomando en cuenta la
cantidad recomendada. Una vez terminado este proceso se debe
palear (mover) la mezcla hacia adentro como si se quisiera llenar el
hueco. Debe añadirse la menor cantidad de agua posible y nunca mayor
volumen de cemento utilizado. De acuerdo con las recomendaciones
que ofrece Cemex, la mezcla debe ser más seca que aguada. Para saber si
tiene suficiente humedad, al alisarlo con el respaldo de la pala debe
quedar una superficie lisa, consistente y no pegajosa. O puede hacer
una bola con un poquito de la mezcla y dejarla caer desde una altura de
su hombre: si se desbarata al caer, le falta agua; si aplasta sin
romperse, tiene suficiente agua. Curado Para lograr la
mejor calidad en el concreto éste debe mantenerse húmedo por alrededor
de siete minutos. A la operación de humedecerlo se le llama “curado”.
Este proceso es necesario para preservar la buena apariencia y calidad
el concreto, ya que si seca muy rápido la superficie se agrieta y las
obras se arruinan en poco tiempo. Como el objetivo de todo
propietario o del albañil es conseguir un buen curado se debe regar el
concreto cada vez que se vea blanquecino y cúbralos con fundas vacías.
En el caso de pisos, pavimentos o losas, el concreto fresco puede
curarse cubriéndolo con arena húmeda o inundando la superficie. Para
esto se hace un pequeño murito con arcilla para delimitar la parte que
se quiere mantener rociada.
Fuente: http://www.listin.com.do
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